viernes, 14 de septiembre de 2007

Vuelta de vacaciones

Ha sido todo un poco caótico. Después de pasar un mes en Estados Unidos, el jet lag nos ha martirizado durante casi una semana. Mientras tanto, a trabajar, y a empezar a organizar la vuelta al colegio de los enanos que, por cierto, ya no son tan enanos.

En el trabajo me tocó sustituir a una compañera en secretaría durante una semana y, mi suerte, me salía el trabajo por las orejas, además de que, al no estar en mi sitio, siempre había algo que no sabía donde estaba. Por cierto, para manejar estos teléfonos modernos de secretaría hace falta un master.

Por las tardes me he dedicado a configurar un portatil que nos hemos traido de E.E.U.U. y que había que conectar a internet y añadir algunos programas más, empezando por un buen antivirus para protegerlo.

Mis hijos ya han empezado el colegio, el pequeño el miercoles y el mayor hoy. Espero, con todo mi corazón, que el mayor sea mucho más responsable este año, después de haberle visto las orejas al lobo de los suspensos.

Me temo que estoy llegando a la menopausia. Me gustaría poder quedarme embarazada una última vez y tener una niña, pero tengo la sensación de que se me está pasando el arroz, no solo porque cada vez tengo más canas y estoy más cansada, sino porque mis hormonas están haciendo lo que les da la gana. Me da pena. Por otro lado, sería un problema, porque en casa no tenemos mucho sitio y nos faltaría una habitación, el coche se nos quedaría pequeño, por no hablar de los gastos adicionales... Pero los bebes son tan ricos...

Después de estar un mes de vacaciones se hace muy duro volver a trabajar, pero no hay más remedio. Si no fuera por lo que te atan los horarios, tampoco está mal porque te relacionas más con la gente y mantienes la mente más despierta, pero madrugar todos los días, dormir poco y pasar todo el día corriendo de un lado para otro al cabo de los meses le deja a uno para el arrastre. Otro día entraré en más disquisiciones sobre compaginar el trabajo y la vida familiar, que eso de la conciliación es muy bonito sobre el papel, pero a la hora de la verdad...

No hay comentarios: