Anoche el cielo estaba despejado y me encontre con Orion cuando tendía la ropa. No es que sepa mucho de estrellas y del firmamento, pero Orion es fácil de reconocer por su forma y su cinturón de tres estrellas. En esta epoca la se puede observar con orientación sur al anochecer, según avancen los meses cada vez llegará a esta posición más tarde y solo será visible por la ventana de mi cocina antes del amanecer.
No se porque me gusta ver esta constelación pero me produce una sensación de paz, de seguridad, saber que está allí invariablemente año tras año, a pesar de todo. Con todos los vaivenes que se están produciendo tanto en la vida pública como en mi vida privada es reconfortante saber que algunas cosas permanecen inalterables. También siento mucho amor por la naturaleza y me impresiona su grandiosidad y su belleza, me encantan el mar, las montañas, los cielos cuajados de estrellas. Me fascinan los animales y como un conjunto de elementos químicos sabiamente combinados son capacer de mostrarse y hacer tantas cosas y tan perfectas. Como no creer en Dios cuando se observa esto, como no maravillarse de de la vida, ese milagro, tan intangible e indescifrable y tan lleno de matices...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario