Tengo la teoría de que Lewis Hamilton no está consiguiendo buenos resultados este año porque, aunque es un buen conductor, no es un buen probador de coches. Me explico: con la llegada de Fernando Alonso a Maclaren, el desarrollo del coche recibió un gran impulso, impulso que se mantuvo por inercia una vez que el asturiano dejo la escudería harto de ser preterido en favor del pupilo de Ron Dennis. Este año, que conste que siento respeto y simpatía por Pedro Martínez de la Rosa, no ha habido un piloto que haya sabido probar el coche y ponerlo a punto de acuerdo a los cambios que ha exigido la FIA, por lo que no acaban de encontrar el punto, y todo ello sumado a la portentosa habilidad de Ross Brawn para diseñar coches y buscar recovecos en la normativa, ha hecho que los supuestos debiles estén al mando este año. El caso de Renault es curioso, dado que teniendo a Fernando Alonso como piloto parece mentira que haya podido conseguir de sus ingenieros las mejoras necesarias. O bien ha perdido el tacto para los coches o algo en Renault no funciona bien. La mala suerte también cuenta, no hay duda, pero también da la sensación de que ha habido decisiones equivocadas y que quiza, FA debió haber arriesgado y apostado por Honda en vez de hacer caso del refran "más vale malo conocido que bueno por conocer" después de su desastrosa experiencia en Maclaren, aparte de lo que parece una peligrosa obsesión por Ferrari, por esa querencia por las escuderías históricas.
Me da pena que se pueda desperdiciar la valia de un piloto tan extraordinario como Fernando Alonso, aunque me alegro mucho por Jenson Button y Rubens Barrichelo, dos tipos que lo han pasado muy mal, y que siempre me han parecido muy buena gente.
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